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Bergara: la belleza interior

Tal y como ocurre con las personas, también muchas de nuestras villas esconden tras una fachada fría e impersonal una belleza interior que enriquece nuestro viaje. Tanto desde el punto de vista sensorial como cultural o paisajístico, basta con franquear una puerta, una calle, para descubrir un mundo inesperado. Ni siquiera representa un esfuerzo, simplemente un paso, una parada en coche, lo que puede hacer mejorar nuestra experiencia.
Así ocurre en Bergara. La villa casi nos esquiva desde la autopista. No hay que dejarse engañar pues oculta elementos patrimoniales únicos. También únicos a nivel europeo.
Pero está en el interior.
La iniciativa es tuya.